sábado, marzo 24, 2007

En saco roto...

Hoy me apetece escribir. ¿Raro, eh? Hace mucho que no os avasallo con un ladrillo de gran calibre, pero puede que el de hoy sea del tipo que entra por la ventana con una nota atada a las cuatro de la madrugada. Y es que hoy voy a hablar de política.

Cierto… a nadie le sorprenderá ninguna opinión sobre política. Ya se ha dicho todo: que si unos son unos franquistas trasnochados, que si otros llevan lo políticamente correcto a extremos alarmantes… En política hay opiniones para todo: desde que “Yo soy muy liberal, PERO…” hasta “Estos son unos fachas, y lo digo yo, que soy de derechas” pasando por “Los nacionalismos son un cáncer: Viva España” y “Somos nacionalistas de izquierdas”.

¿A dónde quiero, pues, llegar con todo esto? ¿Qué tienen en común estas afirmaciones? Dejad que os conteste de forma tajante: Hipocresía. Vale: Quizás haya quien crea en su ideología particular; quien realmente tenga unos firmes valores morales en los que basa su apoyo incondicional a un partido. Bravo. En ese caso no hablamos de hipocresía… sino de ignorancia.
La política, la ideología, el sellar con sangre el carné del partido y seguirlo hasta las ultimas consecuencias: todo ideas del siglo pasado, obsoletas, como las tarjetas gráficas de hace siete años. Antes la política simplemente generaba desencanto. Antes convertían lo simple en complejo. Ahora han ido demasiado lejos: nos están dividiendo.

“Oh, claro”, diréis, “la división ha existido siempre: nacionalistas, centralistas, derechistas, izquierdistas…”. Claro que sí. Esta es la división del intercambio de ideas, la que mantiene viva a cualquier sociedad civilizada, pero yo me pregunto… ¿Qué es lo que tenemos ahora?
Crispación. Es el término de moda al hablar de política. Le preguntas a alguien “¿Qué opinas del panorama político actual?” “Pues que está muy crispado”. Ajá. Crispado. “¿Y qué es la crispación?” preguntas “Pues es cuando… ¿el PP le lleva la contraria al PSOE? ¿Cuándo los políticos gritan mucho?” Bah…

“Crispación”, dice la gente. “Crispación”, dicen los medios. Crispación por aquí, crispación por allá… pero nadie mueve un dedo. El término ha sido asimilado como algo aceptable en la vida política. “Todo el mundo sabe que el PP exagera” dicen los partidarios del PSOE. “Todo el mundo sabe que el PSOE miente” dicen los del bando del PP. Los medios no colaboran, eso sí que lo sabemos todos: unos de parte de unos, otros de parte de los otros y otros mirándose el ombligo. “PP MOLA” “PP MALO” “CIU MALO” “PSC CACA” y así sucesivamente. La situación es bien conocida por todo el mundo, pero, y ahí viene lo grave, NOS LO CREEMOS.

Todos afirmamos que “este diario es de tal partido” o “esta cadena siempre dice tal”, pero eso no nos impide escandalizarnos cuando oímos que Dejuanjo Plas ha recibido un jamón de bellota del gobierno o que un concejal del PP se ha comido un niño crudo. “Los demás crispan. Los que yo escucho tienen la verdad universal”.

¿Qué es, pues, la crispación? Yo daré mi opinión: es el preludio de toda guerra. “¡Halaaaaa!” diréis “¿Pero qué dices, so loco?” “¡Estamos en Europa! Hemos avanzado mucho y eso ya no puede pasar aquí.” Mucho me temo que nosotros no somos Europa. Somos unos intrusos: el equivalente estatal a un cazurro cejijunto que se hurga la oreja en una cena de etiqueta. Siempre hemos querido imitar a los grandes, pero nunca lo hemos conseguido porque a cada problema que solucionamos aparecen siete nuevos.

“¡Nos estas llamando idiotas!” diréis, pero dejadme que me explique. Yo solo puedo hablar por mi generación, pero me parece que el español medio pone tantas ganas y empeño en la vida como el resto de europeos. ¿Entonces, por qué no progresamos? ¿Por qué no hay quien compre un piso y encima las encuestas oficiales nos pintan de vagos y hedonistas? A ver si lo adivináis.

¿Quién hace las encuestas? ¿A quién le interesa que os veáis como una panda de inútiles a los que el gobierno cuida y mima? ¡A la clase política, por supuesto! “Hmmm… hay mucho descontento por el precio de la vivienda… ¡Ya sé! ¡Vamos a hacer un estudio que demuestre que…!” Y ya tenemos un estudio que demuestra que los jóvenes se quedan en casa de sus padres porque son unos comodones. “¡OH! La opinión pública se dirige alarmantemente hacia un tema incómodo e intocable… ¡Vamos a poner en primera plana que España se rompe y solo la fe en nosotros puede salvarla de su fatal destino!” mientras que las gestiones del Gobierno (LOS gobiernos) van de mal en peor y los casos de corrupción van en aumento (aunque, claro, ¡qué casualidad! Todos los corruptos que salen por la tele están en la oposición… ayyy… ¡suerte que el Gobierno vela por nosotros!)

“Es que esto siempre ha sido así…”. Ya lo sé. Siempre ha sido así. Pero estos últimos días están siendo alarmantemente duros en la esfera pública. Declaraciones de acoso y derribo al gobierno un día si y otro también, sin prueba alguna que los respalde pero en todas las cadenas a la vez. Contraofensivas balbuceantes y torpes, en la mayoría de las ocasiones, de un gobierno lo bastante estúpido como para entrar en el terreno de una oposición depredadora, manifestación, manifestación, manifestación, manifestación, no, no, no, no, no (y de vez en cuando un firme “SÍ” en temas que no salen por la tele pero nos afectan muchísimo más que lo que haga un moribundo en su celda, como el siempre agradable canon de propiedad intelectual)

Pues sí, señores: los políticos nos han fallado. La mínima garantía que esta gente ofrecía era la estabilidad del sistema: cosas tan simples como que el tren llegue a su hora, que puedas ver la tele sin sentir que el mundo se acaba, que sientas la (falsa) impresión de que alguien se está ocupando de que no se vaya todo al cuerno, que no tengan la desfachatez de mentirnos a la cara sin molestarse en ocultarlo, que no nos sintamos como una miserable materia prima para sus grupos de interés…

Nada. En su delirio por conseguir votos, han cruzado todas las fronteras posibles. “¡O conmigo o contra mí!” “¡Si no piensas esto eres un facha!” “¡Si no enarbolas la bandera de España eres un terrorista!” Unos criminalizan al gobierno en las ondas, otros marean la perdiz como pueden, otros se dejan liar y salen a la calle a defender unos intereses que creen suyos, pero no lo son. Han politizado la sociedad civil.

Nos vamos de cabeza al caos, y todo por un puñado de votos. Los dos partidos mayoritarios (así como muchos minoritarios) ya no merecen nuestra confianza. No garantizan más que la perpetuación de un conflicto fuera de lugar: de la lucha de Las Dos Españas que ya hace muchos años que deberían estar muertas y enterradas. ¿A quién le importa que un terrorista abandone la cárcel cuando ya ha cumplido su condena? ¡Si hay algún problema que se encarguen los jueces, que para eso les pagan! La gente de a pié necesita soluciones a problemas de a pié. Los Grandes Temas como el terrorismo no tienen cabida en el debate político, ya que la Responsabilidad (con R mayúscula) de los partidos en estos asuntos es mantenerse unidos en un frente común y, preferiblemente, secreto. Usar estos temas para provecho electoral no solo es inmoral, sino que en extremos como el de ahora llega a ser hasta peligroso.

¿Y qué hacemos entonces? ¿Cogemos las armas y salimos a la calle? No. Ya hay bastante gente en la calle, y todos de parte de un partido u otro. Hay que atacar donde más les duele: en el voto. No os dejéis engañar por el “Yo voto al PSOE sólo para que no gane el PP” o el “Yo voto al PP porque el PSOE lo hace muy mal”. ¿Por qué actuar como si sólo existieran dos partidos en España? Ya no digo que haya que votar al partido nacionalista de turno (entiéndase nacionalista periférico, que los dos partidos mayoritarios son nacionalistas españoles, aunque uno mas que el otro), pero dudo que los medios puedan maquillar cosas como un voto en blanco del 67% en las elecciones generales, o que el “Partido de los Amigos de la Berenjena” saque cinco diputados.
La solución siempre ha estado en nuestras manos. La cuestión está en no dejarse engañar, ni siquiera por mí.

P.S.: Si usted puede leer esto, no necesita gafas.

Etiquetas:

10 Comments:

Blogger -. marc said...

Bona reflexió (y)

3:05 p. m.  
Blogger Lupin_3rd said...

nose...no creo q botar a los berenjenas sea una solución, q pueden ofrecer...ademas, la mayoria de gente vota solo a esos 2, es hechar mas mierda al fuego, pero es q te guste o no, gobernara uno o el otro y pasa lo q tu dices, mejor el psoe q el pp, mejor el pp q son unos santos...esa es la realidad...y mira sera casualidad casual...pero nunca me han convencido los partidos politicos de españa, ninguno, es la misma miedra con diferente disfraz y nose, para sacarnos de la mierda haria falta q se fueran todods los partidos conocidos a la quiebra y eso no pasará...en fin...lo de siempre

(perdon por las faltas hortogrefiqas)

6:31 p. m.  
Blogger BeaKManiak said...

Deus haver gastat el teclat amb tanta lletra, nen xD Bé, ja saps que a mi parlar de política sempre ho he preferit parlant-ho, però sí és veritat que a mi tot això del vot útil tampoc m'ha molat gens. Cada vegada em plantejo més què votar a les properes eleccions...

Per cert, és impactant veure entrades tant series amb aquest fons tant friki que tens :P

3:24 p. m.  
Blogger Nylonathathep said...

Mira... és un blog miscelani xDDD

Bueno, Lupin, tienes razón en lo que el PSOE es mejor que el PP, pero ese no es mi enfoque. Lo que yo quiero decir es que estos dos partidos son una lacra terrible. Si pudiéramos deshacernos de ellos, o al menos reducir su poder, ganaríamos mucho. La forma de pensar de "¡AaAAJ voto a esos pa que no ganen los otros!" es lo que nos ata a ellos de forma irremediable y por los siglos de los siglos.

¿Vamos a tener que limitarnos a comer siempre Mierda porque "el otro partido" solo ofrece Mierda Salada y sabe peor? No dejaran de ofrecernos mierda mientras no vean que sus votos peligran. Siempre pueden contar, además de con su enorme núcleo duro (que les votan “porque sí”), con el “voto útil” de una cantidad de gente enorme (que les votan para que no gane el otro). ¿Esto es democracia? ¿Dos partidos que en lugar de persuadirnos con virtudes propias lo único que hacen es marcar los defectos del vecino? Pues apaga y vámonos.

Ojala existieran los votos negativos. Se iban a enterar estos dos "grandes de España" de lo que es bueno. (Aunque claro, puede que entonces los partidos catalanes y vascos sacásemos siempre puntuación negativa en las generales xDDD)

1:21 a. m.  
Blogger Ric said...

cullo! una diatriba així no l'escric ni jo jejeje. Tenim una classe política que fa fàstic i crec que hem arribat a un punt on ja no es salva ningú. Un president espanyol que cada cop que ve a Catalunya és per fotre'ns després descaradament, una oposició que sembla treta de la División Azul i uns polítics catalans incompetents i/o sense dignitat. Cada cop m'agrada més l'anunci d'IKEA: "bienvenido a la república independiente de mi casa"

1:39 a. m.  
Blogger Lupin_3rd said...

ya se, q lo q ahbria q hacer es quitarles poder, pero es lo q digo yo, podemos pensan nosotros eso, pero nos guste o no, no podemos convencer a millones de personas q aran lo de siempre, uno para q no salga el otro...nose yo creo votare a IU, toi arto de ver a esos 2 tirandose la plota

11:11 a. m.  
Anonymous foosa. said...

bueno yo solo sé que no se nada pero pasaba a saludarte.

Foosa

3:50 a. m.  
Blogger Mark said...

pues yo si que se algo...ACTUALITZA HABITANT DE CRETA! :P

10:48 p. m.  
Blogger Nylonathathep said...

Habitant de creta?!?!?!
Quins records xD Feia eons que no emprava aquesta invectiva (si, si... em faig fàstic a mi mateix per utilitzar una frase així xDDDD)

Però quan algú està sec, està sec. es el que passa... Suposo que en breu em dignaré a actualitzar, però, a tot això...

Ets algun "Mark" que conegui? Per que en conec com 574.983 xDDD

Es que això d'"Habitant de creta" m’ha cridat l’atenció xDDD

4:24 a. m.  
Blogger Mark said...

panxa de cucs mes que panxa de cucs graaaar

4:02 p. m.  

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